Sociolinguistique: El Voseo_es

ASPECTOS HISTÓRICO-PRAGMÁTICOS DEL VOSEO

Mireya Cisneros Estupiñán

 

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El voseo es un fenómeno lingüístico complejo propio de distintas variedades regionales y sociales del español de América. Consiste en el uso para la segunda persona singular de formas pronominales y verbales pertenecientes en otra época a la segunda persona del plural.

Vos es un pronombre de segunda persona singular en cuyo remplazo cabe únicamente o usted. En algunas regiones de Colombia existen, también, su mercé o su persona.

La preferencia, la valoración y la morfología del voseo implican criterios más que todos sociales, tanto del hablante como del oyente, pero también intervienen los aspectos históricos y hasta los psicológicos.

En el contexto latino, las posibilidades de uso de vos para la segunda persona singular estaban dadas según el grado de autoridad, de afectividad, de respeto, que se profesaba al interlocutor, o para atenuar imperativos usados por inferiores hacia sus superiores. A pesar de que el contexto social inmediato del latín vulgar hablado por el pueblo no era el mismo del latín literario, hubo por parte del latín vulgar una asimilación de significaciones y usos de las formas de tratamiento de segunda persona correspondiente a las del latín culto. A partir de la caída del Imperio Romano se formaron las lenguas romances, entre ellas el castellano, la mayoría de las cuales conservaron el antiguo voseo como plural reverencial o de respeto hacia una persona considerada con más autoridad. Sin embargo, el español adoptó la modalidad del voseo cortés y respetuoso como un reconocimiento desinteresado de una autoridad divina o mundana. El desprestigio social del voseo, en algunas regiones románicas, ocurrió cuando las clases sociales superiores europeas quisieron definir mejor su posición social y sus actitudes de clase. Cuando el voseo cortés fue adoptado posteriormente por las clases inferiores, adquirió un valor social que motivó su exclusión de los niveles altos, y éstos últimos crearon o especializaron un nuevo tratamiento de cortesía como “vuestra merced”.

Ésta alternancia entre el vos y el tú como cruce de normas sociales y predilecciones afectivas contribuyó a la confusión y provocó varias tentativas de reorganización.

La edad media fue una época caracterizada por la existencia de diferentes jerarquías sociales, de allí la necesidad de crear formas diferenciadas para comunicar los de arriba con los de abajo y los de abajo con los de arriba.

Esto explicaría el hecho que las invocaciones a las divinidades consideradas como autoridades supremas lleven un tratamiento de voseo.

En los siglos XIII y XIV, como consecuencia de la jerarquización de la sociedad, es posible que el tratamiento estamental jerarquizante se haya especializado. El se ha ido enriqueciendo intragrupalmente como tratamiento solidario, informal, y  afectivo. Vos entonces cobra fuerza como tratamiento extra-grupal (especialmente de superior a inferior), indicador de distanciamiento social. El vos del superior no estará expresando reverencialidad alguna sino la existencia de deferencia estamental.

Los cambios que se produjeron a mediados del siglo XIV y durante el siglo XV, causaron el quebrantamiento del orden estamental español. Como consecuencia, el sistema de tratamiento sufriría algunas modificaciones. Unos usos continuarían vigentes y otros comenzarían a ser conflictivos trayendo la creación de nuevas formas. En la España del 1500 cuando se generalizó el empleo de “vuestra merced”, tú recobró el terreno del trato familiar. Pero donde cabía el uso del pronombre vos se había comenzado a adoptar vuestra merced y a relegar el voseo a tratamientos despectivos, como una necesidad de acoplamiento a los nuevos cambios que vivía la sociedad de aquel entonces. Sin embargo existía también, una restricción del vos como tratamiento de confianza que no podía ser usado por la gente de rango social inferior. 

En la Gramática de la lengua castellana, escrito por Nebrija en esa misma época, solo se suministra el paradigma Sing.: / pl.: vos, no reconociendo entonces el pronombre vos como segunda persona del singular. En América, el vos desgastado y relegado a escasos tratamientos despectivos fue el que cobró fuerza y se extendió en todos los ámbitos.

En el siglo XI España llega a su mayor expansión. Es una época de clases sociales orgullosas y desiguales, por lo tanto, las formas de tratamiento han sido complejas, mas aún cuando el español tiene, para expresar las oposiciones familiaridad / no familiaridad o formalidad / informalidad, tres pronombres de segunda persona singular: “tú”, “vos”, “vuestra merced” que van respectivamente de la informalidad a la máxima reverencialidad. El término intermedio, naturalmente, queda inestable entre los dos extremos, y como resultado se produce un desplazamiento hacia un valor despectivo fundamentándose por contraste con “vuestra merced”, conflicto que termina con la desaparición del voseo en España.

En lo siglo XVII, el poderío español se ve disminuido como consecuencia del contorno político y económico, por consiguiente el énfasis jerarquizante de la sociedad española también va disminuyendo.

En el siglo XVIII, asistimos a un cambio de dinastías, una nueva politica exterior, una politica local y alguna mejoría económica.

En el siglo XVII el sistema pronominal de segunda persona de la lengua española se definiría como sigue:

Usted (<I vuestra merced I ) como tratamiento formal muy reverencial

Vos de distanciamiento social que otorgan miembros de clases sociales superiores a miembros de clases inferiores

  que se otorga en razón de un lazo familiar existente

que otorgan miembros de clases superiores a miembros de clases inferiores

indicador de informalidad, familiaridad o intimidad

Como vemos, el voseo es atribuido a un valor vertical despectivo usado por los de arriba para dirigirse a los de abajo.

Al llegar el voseo a este estado de desvalorización, su uso despareció muy pronto en España pero vino a fortalecerse en América, aún cuando, aquí como allá, coexistían los pronombres tú y vos para el tratamiento de confianza. Cuando en España se impuso tú, su uso se habrá considerado como un rasgo típico del hablar peninsular, con todo el prestigio social y cultural que ello habrá significado en la etapa colonial. En las regiones en las que coexistieron ambos usos hasta las épocas de la guerra de la independencia en América, el voseo puede haberse sentido en ese momento como rasgo propio de la población criolla, y el tuteo como tratamiento peninsular, lo cual en esta etapa de exaltación de lo americano puede haber llevado al desplazamiento total del tuteo, como en el caso de la Argentina o de otras regiones de Latinoamérica (como el Valle del Cauca en Colombia).

Según los estudios realizados por Sánchez Lobato y Alba de Diego, en la actualidad se está aumentando el uso del tuteo. De igual manera que el pronombre vos para la segunda persona singular (voseo) está ausente en el lenguaje coloquial de los españoles, aunque resiste todavía en registros y situaciones muy especiales.

El voseo en los primeros tiempos de su extensión en América, parece neutralizar las distintas valoraciones que se le venían dando y se constituye en un tratamiento socio-relacional general. El voseo a través de la historia, está ligado a las normas de conducta impuestas por la sociedad de cada época, respecto a las formas de tratamiento, entre los hablantes de una lengua. Así los usos de vos, tú, su merced, “vuesa merced” (Colombia) y usted han tenido diversas variaciones pragmáticas acordes con los cambios de la organización social.

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